Entre soberanía, petróleo y sufrimiento humano: una pregunta incómoda para el orden internacional contemporáneo Cuando un Estado poderoso cruza las fronteras de otro con armas, órdenes ejecutivas y tribunales propios, la pregunta no es solo jurídica. Es ética. ¿Puede una intervención militar presentarse como justicia? ¿Puede una captura convertirse en redención política? ¿Y quién paga, una vez más, el precio real de estas decisiones? La reciente escalada del conflicto entre Estados Unidos y Venezuela, culminada en una intervención directa y la captura del presidente Nicolás Maduro, ha reabierto un debate tan antiguo como incómodo: el de la legitimidad del poder cuando se ejerce desde la fuerza. Más allá de ideologías, banderas o relatos oficiales, lo que está en juego es algo más frágil y más universal: la vida cotidiana de millones de personas atrapadas entre gobiernos fallidos y salvadores autoproclamados. 1. Venezuela antes de las bombas: una crisis que precede a la intervenci...
Una mirada ética a la actualidad