«Qué tan lejos, qué terriblemente lejos, lo había llevado la magia del Líder.» —Philip K. Dick, El Hombre en el Castillo. Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Donald J. Trump ha reactivado una política exterior caracterizada por el uso explícito de la fuerza, la amenaza permanente y una retórica de dominación que desborda los marcos clásicos de la diplomacia estadounidense. Bajo la bandera de la “seguridad nacional”, su administración ha desplegado un patrón de actuaciones e intimidaciones que atraviesa continentes y pone en cuestión los principios básicos del derecho internacional contemporáneo. Este artículo examina, con datos verificables y fuentes contrastadas, hasta qué punto ese impulso imperial está reconfigurando el orden global y qué costes éticos, políticos y humanos conlleva. 1. Un contexto de poder sin contención Desde 2025, la política exterior de Estados Unidos bajo Trump ha sido descrita por numerosos analistas como excepcionalmente...
Una mirada ética a la actualidad